jueves, 11 de enero de 2018

Cuando todo es un "talent show": en busca del mejor profesor del mundo.

Cuando todo es un 'talent show'

"El próximo mes de marzo, conoceremos cuál es el “mejor profesor del mundo”. O, mejor dicho, el ganador del Global Teacher Prize (...). Hoy, uno puede poner la tele y ver competiciones con un toque de 'reality' en cualquier profesión. Todo comenzó con la música a la manera de la academia de talentos, pero ya no hay campo que potencialmente no pueda convertirse en un 'talent show'. La cocina, obviamente, pero también otras dedicaciones 'cool' como el emprendimiento… o los propios profesores, a través de la excusa de la “innovación” (...).
Detrás de este cambio de paradigma se encuentra un paso más de la espectacularización de todos los aspectos de nuestra vida, desde nuestras costumbres sexuales hasta los hábitos de consumo pasando por el empleo. Enseñar ya no es una actividad más o menos agradable y vocacional por la que a cambio de una remuneración mensual mejoramos nuestra comunidad, sino parte consustancial de nuestra identidad gracias a la cual podemos disfrutar del aplauso inmediato y el reconocimiento ¡internacional! de nuestros iguales. Pero la de profesor, como la mayoría de profesiones, es una labor anónima e íntima, y no hay nada malo en que sea así.
 Lo que muchos docentes sienten es que la labor de estos otros profesores estrella no se parece en nada a su labor diaria (...). Es otra frustrante división para un trabajo poco reconocido: está la anónima masa gris y la élite hipermotivada y superinnovadora.
 No hay que perder de vista qué clase de organizaciones están detrás de este proyecto, o de otros semejantes llevados a cabo en nuestro país. Como ya explicamos en su día, la Fundación Varkey es propietaria de una de las grandes cadenas globales de colegios privados, con 130 centros repartidos en 20 países.
 Si hay alguien a quien le interese que el foco cambie quizá sea la educación privada, que no se circunscribe a los colegios de pago, sino que abarca cursos online, academias, másteres y toda es industria de la formación que ahuyenta los fantasmas del paro a cambio de un puñado de euros. ¿Qué mejor que crear una élite del profesorado para tener un reclamo comercial idóneo en un entorno de creciente competitividad, alguien con un método único e intransferible que atraiga a cientos de potenciales clientes? Nada que ver con el papel cercano que solían jugar los profesores en un pasado no tan lejano, valorados por formar parte de la misma comunidad en la que crecían los niños. Un colaborador diario con quien poder hablar, no una estrella de la televisión.
(En este concurso en busca del mejor profesor), los rasgos de los finalistas de las economías desarrolladas se encuentran más cercanos a una nueva estirpe de docentes con valor añadido que al antiguo canon del profesor tradicional, que asumía que su labor era forzosamente local. Que este no hiciese Innovación con mayúscula –o que no publicase libros con sus experiencias, o que no las conceptualizase para exponerlas en una bien pagada conferencia– no quería decir que no innovase; tan solo, que la herramientas que improvisaba no eran homologables a un Método Definitivo™. El importante era el alumno, no el profesor".
Fuente:
Héctor G. Barnés, "Un español puede convertirse en el mejor 'profe' del mundo, y quizá sea mala noticia", El Confidencial, 6/01/2018

lunes, 6 de noviembre de 2017

Sobre la escuela y la gestión moderna del trabajo.

La socióloga francesa Danièle Linhart ha analizado la evolución moderna de la gestión del trabajo y sus efectos sobre la descualificación y precarización del trabajo en nuestros días. Creo que en el texto que hemos entresacado de su artículo "Del taylorismo a la gestión moderna: una continudad sorprendente" también reconocemos problemas que son fácilmente reconocibles en nuestros centros educativos:
Para acelerar la renuncia de los trabajadores y trabajadoras a hacer vivir y utilizar sus conocimientos, su oficio, y su adhesión a los métodos puestos al día por los expertos en función de los criterios determinados por la eficacia que se quiere lograr, las direcciones practican políticas de cambio permanente que obligan a las plantillas a “salir de su zona de confort”, como explicitan algunos gestores. Efectivamente, se trata de adaptar las empresas a un contexto que cambia a toda velocidad pero, también, de acelerar la obsolescencia de las experiencia de los trabajadores y trabajadoras.
Esto se hará mediante incesantes reestructuraciones, la reorganización sistemática de los servicios, la recomposición continua de los oficios, la fusión de departamentos, las externalizaciones seguidas de reinternalizaciones, con la  redefinición  de  objetivos,  la  imposición  de  una  movilidad  sistemática,  el cambio de sistemas, desmantelamientos…; en resumen, un montón de transformaciones. Cuando todo cambia sin descanso, la gente cada vez se reconoce menos en su trabajo, en su empresa, con sus colegas. Tiene el sentimiento de que ya no domina su entorno de trabajo y, más grave aún, que no domina su trabajo. Está desestabilizada en sus competencias y en sus conocimientos. Se sienten en un ambiente hostil, se tienen que adaptar permanentemente, descubrir las modalidades necesarias para dominar su actividad. Con esta política de reformas sistemáticas, los individuos en el trabajo están en una situación permanente de desaprendizaje y reaprendizaje. A menudo, en las entrevistas, afirman tener el sentimiento de alcanzar un determinado grado de incompetencia; ellos que, antes que nada, aspiran a ser verdaderos y buenos profesionales.

Helos ahí, pues, desposeídos al mismo nivel que los obreros de Taylor, de los recursos que podrían ser fuente de poder para la empresa, que podrían legitimar su pretensión de hacer valer su punto de vista sobre el desarrollo de su trabajo.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

"Salir de la zona de confort" y otras pamplinas.

Al igual que en muchas empresas, hoy día vemos proliferar en los centros educativos y de formación del profesorado cursos de mindfulness, de liderazgo educativo, de inteligencia emocional... En ellos se fomentan palabras mágicas como liderazgo, emprendimiento, riesgo o ese mantra tan extendido como es “la necesidad de salir de nuestra zona de confort”. Un artículo de Sergio Fanjul aparecido recientemente en la sección de economía del diario El País, reflexiona sobre estas prácticas en el mundo de la empresa (y de la educación):
“Existe una individualización y psicologización creciente”, señala Luis Enrique Alonso, catedrático de Sociología de la UAM y coordinador del grupo de investigación de Estudios sobre trabajo y ciudadanía. “Lo que se busca es la completa adhesión psicológica y que no haya ningún intermediario entre el trabajador y la empresa, que no haya ningún tipo de acción ni identidad colectiva”, dice.

Ese aire de creatividad individualista y modernidad hipster bien podría ser una herencia de la contracultura de los años sesenta asimilada por el capitalismo contemporáneo: la rebeldía individualista antisistema convertida en ambición individualista empresarial, como señalan Chiapello y Boltanski en El nuevo espíritu del capitalismo (Akal). El futbolín en la oficina. “Lo cierto es que hablar hoy día de organización y derechos colectivos suena muy antiguo”, concluye el catedrático, “lo que nos lleva a una especie de darwinismo social propiciado por la precariedad existente. Se enmascara así una lucha encarnizada por los escasos puestos disponibles: sálvese quien pueda”.

“¿Estamos actuando de forma ética en las empresas?”, se pregunta Fernández. “Proliferan los discursos de innovación, pero por detrás cada vez se trabaja más, cada vez hay más disciplina, se sufre más y el consumo de ansiolíticos para soportarlo va en aumento”.

Fuente: https://elpais.com/economia/2017/10/24/actualidad/1508848045_385114.html

sábado, 21 de octubre de 2017

¿Escuelas adoctrinadoras?

PP y Ciudadanos se enfrentan por el “adoctrinamiento” en las aulas.

Juan José Mateo, El País, 18 octubre 2017.

La formación liderada por Albert Rivera ha presentado una proposición de ley en el Congreso para crear una agencia "indepedendiente" que supervise los centros escolares y "garantice la neutralidad ideológica".

La educación que diseña Silicon Valley, Google y Facebook.

La educación que diseña Silicon Valley y que transformará el futuro

Las empresas tecnológicas más poderosas del mundo comienzan a experimentar con métodos pedagógicos en los que los docentes son redundantes y la obtención de datos el principal fin de todo el sistema educativo. 
 
Ekaitz Cancela, publicado 2017-10-13 06:00:00
El Salto Diario, 

miércoles, 18 de octubre de 2017

Recorte de gastos de funcionamiento en el Instituto "Ruiz Gijón" (2016-2017).



INSTITUTO AFECTADO POR LOS RECORTES.

I.E.S. “RUIZ GIJÓN” (Utrera)


CURSO
2008-2009
CURSO
2009-2010
CURSO 2010-2011
CURSO 2011-2012
CURSO 2012-2013
CURSO 2013-2014
CURSO 2014-2015
CURSO 2015-2016
CURSO 2016-2017

Gastos de inversión

35.951,28 euros


24.249,29 euros

9.321 euros

0 euros

0 euros

0 euros

0 euros

0 euros

0 euros
Gastos de funciona-miento ordinarios
142.776 euros
142.776 euros
142.776 euros
142.776 euros
142.776 euros
140.617 euros

(-2.159 euros)
134.000 euros

(-6.617 euros)
132.000 euros

(- 2.000 euros)
111.067
euros

(-20.933 euros)
*Los gastos de funcionamiento, que no se habían incrementado desde 2008-2009, se han vuelto a reducir para el curso 2016-2017. Sigue sin haber presupuesto para gastos de inversión.

En el Programa de Estabilidad enviado a Bruselas por el gobierno español para el periodo 2016-2019 se prevé una evolución decreciente del gasto educativo (desde el 3,89% al 3,76%), muy alejado del 5% de media en la Unión Europea.